viernes, 18 de diciembre de 2020

OUTSIDER


Pensó trazar el árbol por ternura
Grabarle un corazón y algunos versos
Pero le fue sintiendo las texturas
Los diferentes olores resistencias
Y detectó que algo devoraba
Las entrañas del tronco que escamaba.
Lo fue horadando con paciencia
Cambió la cuchilla por un hacha
Le mermó algunas ramas pegó duro
Un corte feroz directo al centro
Encontró las colonias de bichitos
Y supo que el árbol se moría
No tenía manual para las plagas
No sabía ni una poca fitotecnia
Pero las ramas eran mustias y callosas
Ninguna flor duraba al otro día
Y si llegaba un ave era suerte
Una pérdida de su ruta fiebres últimas
El árbol estaba viejo
Torcido modesto lleno de plagas
Pequeñas cuevas desiertas en su cuerpo
El poeta se detuvo en sus raíces
Supo que eran testigos del naufragio
Y les clavó el hacha de forma repetida
Y nunca pudo encontrar el oro del diluvio
Vio caer al poniente a su gigante
Quiso cavar la tierra ya sin fuerzas
Y sólo pudo secarse el antebrazo
Para no sufrir de pena innecesaria
Y siguió trozando con paciencia
No tenía respuesta y lo sabía.
El poeta es un hombre de ciencia sin sistema.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Su observación es bienvenida. Gracias por leer.