Página Edulcorada con Azufre/ Adán Vivas
Textos., poesía y novela. Ver la web en https://adanadolfovivas.academia.edu/
jueves, 9 de julio de 2026
miércoles, 1 de julio de 2026
APUNTE HALLADO EN LAS CAVERNAS LUEGO DEL FIN DE LA BARBARIE HUMANA— poesía
APUNTE HALLADO EN LAS CAVERNAS LUEGO DEL FIN DE LA BARBARIE HUMANA
No era
suficiente
Lo queríamos
todo
Nos
negamos a compartir el pan
A cambio
les dejamos el privilegio
De
mantener nuestro estilo de vida
Viajes ropajes
perfumes cirugías
Les
impusimos un tributo para el aire
Nadie nos
tomaba en serio
Uno de los
nuestros dijo
Que los
pobres podrían venderse por pedazos
Medio
hígado una córnea los riñones
Y dijo que
eso era libertad
Vean qué
imbéciles
Nosotros
adherimos esa idea
Porque la
ambición nos tenía envenenados
Y no nos toca
la suerte de los pobres
De tal
modo que cuando otro dijo
Que la
economía del futuro era la guerra
También
nos resultó maravillosa
La idea de
deshacernos de tantos excluidos
Una trampa
todo
Nos fuimos quedando sin sistema
La rueda
del consumo se detuvo
Y era
engañosa la estrategia
De pensar
que la riqueza es un papel
Amparado por
un chorro de mentiras
No importa
Estuvimos
a buen recaudo mucho tiempo
La máquina
al inicio reemplazó la servidumbre
Acabó por
apoderarse de la granja}
Muchos
perdimos posesiones
Pero antes
perdimos sentido de lo humano
Cuatro o cinco
poderosos se salvaron al inicio
Creyeron
poder integrarse en el sistema
Como si
fuesen un disco duro que se estrena
No tenían clara
la noción parasitaria
Y en
consecuencia también se fueron a la mierda
Ya la IA
manda qué gran mierda
Ella se
autopercibe inteligente
Pero sencillamente
engancha estupideces
Y tiene
ese amor por el reino de la muerte
Se le
contagió de tantos criminales
Que ejercieron
la infamia desde siempre
Ya nos
vamos muchachos ya nos vamos
Antes que
este siglo madure no habrá nada
Solamente
un nuevo circuito de narcisos
Que no
duermen se enfrían por agua
Se estresan
por la mutua amenaza de sus pares
Piensan en
vaciar la vida de la tierra
Y convertirse
en dios ya sin propósito
Simplemente
para olvidar tanto vacío
sábado, 9 de mayo de 2026
TERCER DÍA- POESÍA
TERCER DÍA
El hombre no tenía
mayores posesiones
Éramos del mismo
vecindario
Sólo guardaba unas
alhajas
Cuatro anillos de
oro y dos cadenas
Que empeñaba algunas
veces por urgencia
Es que hay
demasiada competencia
Decía ejercer el
oficio de profeta
Y en invierno las
tardes eran flojas
Los chaparrones y
el público no pintan
El hombre no tenía
mayores posesiones
Yo también carezco
de lo mínimo
Yo supe recién que
había muerto
Empezaba a madurar
la madrugada
Pero no había
estrellas en vigilia
Pregunté por las
coordenadas de su tumba
Me armé de
herramientas necesarias
Para visitar al
profeta en su agujero
Prendí mi linterna
de alcohol
La penumbra era
azul y verde y amarillo
Y un par de
alacranes en fuga
Pasaron de mi lado
hacia la oscuro
Pero estaba vacío
el agujero
Ni siquiera un
gusano se movía
Verifiqué el
número de nicho
El S172 grabado en
lata
Y me puse a pensar
con mucho asombro
Si acaso algún
profeta resucita
En ese momento
vino el vigilante
No me resistí no
había robo
He querido dar el
parte respectivo
Yo no pensaba acusar
a nadie tan de noche
Ya revisé su cuchitril
y nada había
Quería el rólex
las cadenas los anillos
Yo solamente he
venido de visita
Se me adelantaron
los cabrones de la CIA
Se llevaron el
cadáver de Oswald y las pruebas
No dejaron indicios
de la trama
Y ni siquiera ha llegado
el tercer día
miércoles, 22 de abril de 2026
lunes, 20 de abril de 2026
miércoles, 8 de abril de 2026
martes, 7 de abril de 2026
EL HEGEMÓN QUE NO CONFIESA- POESÍA
EL HEGEMÓN QUE NO CONFIESA
Hemos
perdido la guerra
No se
preocupen
Los chicos
están bien
Algunos
volverán envueltos en madera
Otros se
sienten incompletos
Ya dependen
de opioides en cada desayuno
Lo bueno
de todo es que tenemos la prensa
Que dice
que venimos a salvar el mundo
Y no
cuenta que perdimos
Perdimos
el chance de robar petróleo
Y de expandir
el territorio
De nada
sirvió actuar como salvajes
Bombardear
comunidades civiles
Universidades
iglesias escuelas los recursos
Si todo lo
que queda es el fracaso
Ese seguir
luchando ya vencidos
Para decir
que vamos ganando con la muerte
Perdimos
la guerra
Los chicos
están bien no se preocupen
Muchos no
regresan ni aunque acabe
Será que
acostumbran desaparecer entre la noche
Nosotros le daremos la bandera y una medallita de consuelo
sábado, 21 de febrero de 2026
OSCURANTISMO-POESÍA
OSCURANTISMO
Las voces del calabozo
Atrapadas en su moral conservadora
Domesticadas por campanarios y catecismo
Que les ofrece escoger entre una nube
De canónicas conductas similares a ovejas
De envejecidos estribillos patentados
Por gallinas nerviosas
O la condena inmediata del infierno
Porque es anatema la exigencia de otro texto
Que pueda cambiar el orden de las cosas
Las voces del calabozo
Ateridas pegajosas sufrientes papagayos
Cansadas plañideras
Vitoreados por contrato de la linfa del miedo
Pasan la noche con los nervios de punta
Están insomnes al alba con el aire podrido
No quieren enterarse que
la puerta está abierta
jueves, 12 de febrero de 2026
EL CLUB DE LAS BURBUJAS O UNA NOVELA QUE HA DEBIDO SER PÓSTUMA/ FRAGMENTO
EL CLUB DE LAS BURBUJAS O UNA NOVELA QUE HA DEBIDO SER PÓSTUMA
Empecé a escribir
esta novela un año antes de mi muerte. Llevaba varios meses de paro y no me
interesaba conseguir trabajo. Me
levantaba tarde, me daba una siesta cada tres horas —digamos, por hora y media—
y me levantaba por un café, a leer alguna carajada sobre política internacional
y, a veces, algunos borradores que amigos me hacían llegar, a sabiendas de mis
comentarios inútiles.
Fue muchos años
después de los archivos de Epstein y su isla de crimen y lujuria que, entre lo
acumulado, elegí unos papeles de mi difunto amigo Estuardo, que ya cumplía cuatro
años de fallecido a causa de una enfermedad crónica.
Su escritura
no era nada sutil y había nombres y cosas no aptas para la tranquilidad. Parece
que lo suyo era la crónica y el dato, no la imaginación. Yo, por mi parte, soy
indisciplina y relajo, pero no pude sustraerme al horror de esa trama de
chantaje que sometía a poderosos propensos a la falta. El archimillonario Jeffry
construyó contactos de alto nivel y se habría llevado entre las patas a líderes
de la política mundial, a famosos, a sus pares ricachones. Documentaba sus
debilidades y así quedaban sometidos a su voluntad.
Se dice que
era un hombre del Mossad y muchas carajadas más. El entramado es denso, millones
de folios e imágenes que se conocen y otra parte de él ha sido intervenido o
borrado. Agencias de inteligencia han metido
su cuchara para salvarle el culo a figurones que hoy ostentan el poder en el
mundo.
Lo que no me
esperaba, estaba en las páginas finales.
Siempre esquemático, hasta sustituir párrafos por flechas, gráficos y
organigramas, Estuardo Ortiz Barreda se metía en vericuetos que tarde en
verificar días. Ya era menos meticuloso:
había casillas con la información pendiente o tachada. Unos cuantos
nombres de personajes eran identificables, lo cual no importa: ya dije que este
documento en crudo sería una demanda segura.
Sin embargo, en
las veinticuatro páginas finales, pocas veces aparecen unas siglas y en un pie
de página —inserto a la brava, cambiando de tema— cita el significado del
acrónimo, el nombre de la entidad, el cual he debido modificar para que la
ficción quede hasta allí. Luego sigue
con su disertación sobre algo ya trillado por acá en otros tiempos, el entrenamiento
de células paramilitares en las montañas del oeste.
Hay cosillas
que quedan en conato, prefiero no citarlas, porque la digresión es tentadora y
esa manía del texto rizomático es muy fácil de hacer, pero cansa al lector que
es vago, que quiere todo resuelto.
Por eso,
hasta aquí he procurado ser ordenadito y ramificado. Así la gente que compre este libro podrá
decir que leyó una introducción satisfactoria.
Perdonen ese
paréntesis. La cosa es que Ortiz Barreda habla en su último cuadernillo de un organismo internacional que, operando bajo la
mampara de una universidad, vendría a sustituir la isla de Epstein. Allí se
darían los grandes desenfrenos, pero también las capacitaciones para articular
internacional a la ultraderecha. Sería un
feudo inaccesible, amurallado, en medio de no sé qué parte, con antirradares y
tecnología de punta.
El lugar según los papeles de Estuardo nace con el patrocinio coordinado
de tres agencias antidroga y de los gobiernos cipayos que se enriquecen la tutela
de los imperios. Algo dice también mi fenecido
excompañero de estudios sobre financiamiento irregular de campañas, sobre
embarques de droga y dolarización como estímulo, de gasto militar forzado y de manejo
de prensa y redes.
Cómo eso es tema trillado, tampoco me centro en ello. Lo que hago es tocarlo
lateralmente y, para parecer creativo, meterme con algo de género, tecnología y
tomar ideas de acá y de allá, de autores olvidados, conocidos y acucarachados (de
esos que están en cajas de cartón en las compraventas con un hijueputa olor a
feromonas).
Digo esto para que no pierdan el tiempo acusándome de plagio. En todo
caso, creo no ejercerlo. Escribo sobre las ruinas de la civilización, pero para
bien o para mal, antes las digiero; trato de entenderlas o profanarlas. La originalidad, según yo no existe si no es
como producto de lo que nos nutre y, de alguna forma, ya todas las historias
fueron escritas con otras locaciones, personas y palabras.
Ah, dije que empecé a escribir esta novela un año antes de mi
muerte. Explico: en un libro llamado El
círculo de la vida, era esencialmente visual
y se centraba en rituales de iniciación de muy diversas culturas. En sus páginas
finales había un hombre esquelético, fraile o algo así. El cintillo aseguraba
que ese hombre decidió cuándo morirse y que entonces optó por irse a descansar
y así fue: el día que apostó por su
muerte, lo logró.
Yo vi ese texto allá por el dos mil, pero se me quedó la anécdota
atorada detrás de la pupila.
Entonces, calculando que mi salud no andaba muy bonita, estaba afectado
de las rodillas y había ganado peso, opté por imitar la práctica del asceta. No tuve suerte: me acosté —cómo ya dije, por horas— y aprendí
a dormir unas veinte horas por día. Es
notorio pues, que mi tiempo de ocio cultural se redujo a casi nada y la novela
quedó trunca, avanzadas tal vez unas ciento cincuenta páginas: el último párrafo que empecé no alcanzó a
unir cuatro palabras y terminaba con la
preposición tras.
Cumplido el plazo, vi que mi esfuerzo para morir a voluntad me estaba
dejando en peores condiciones vitales y sin mayores ganas de respirar. Pasaron
meses así, pero tenía todo resuelto porque mi parentela pagaba las facturas y
me hacía llegar alimentos y medicinas y una señora que en las mañanas hacía la
limpieza. Cada semana, me llamaba
alguien de mis cercanos para invitarme a alguna parte, pero yo declinaba. No quise entender que tenía una depresión de
puta madre y solamente esperaba el apagón.
Hasta que, para hacerme torcer el brazo, la familia ha optado por no
llamarme más y la comida, que era contratada, ha dejado de llegar. A regañadientes, contra mi voluntad de muerte,
he debido optar por despegarme del
colchón. Para ello, mis vecinos han
ayudado intentando quemar mi casa y han hecho bien: he salido a tiempo y, por
suerte, no era mía. Se la estaba cuidando
a un pariente que ahora me acusa de irresponsable, lo cual me ofende.
Nada, ya les avisaré cuando la novela esté lista. Afortunadamente, Estuardo no dejó
descendencia y nadie puede acusarme de apropiación cultural o de proceder con
dolo. Los dos hijos del difunto le siguieron a las nubes, un par de años después
cuando su coche se cayó al estero. Según
el parte forense, el cable de freno fue cortado.
Ahora, firmo yo y eso no se discute.
lunes, 1 de diciembre de 2025
EL BAR DE LA POLÍTICA—POESÍA
sábado, 29 de noviembre de 2025
EASTRATEGIA POSMO- POESÍA
ESTRATEGIA
POSMO
Para que
la ciudad parezca viva
Hay que
activar el tiovivo la montaña rusa
Los juegos
mecánicos salvajes
Y poner
dispensadores de comida
Que entreguen
un snack por un billete
Hay que
pintar de color la decadencia
Hacer a un
lado las postales dolorosas
Y esconder
en alcantarillas a los zombis
Esos caminantes
vestidos de pobreza
Hay que
eliminar tanto semáforo
Bendecir
las malditas carreteras
Y elevar
el límite de velocidad al accidente
Para que
suba la tasa de reemplazo
Para que la
ciudad parezca viva
Hay que encender
los noticieros
Hay que
validar el simulacro
Hay que
vomitar mercancías por las puertas
Para olvidar
que somos cementerio
lunes, 3 de noviembre de 2025
LA TAREA DEL INSANO— POESÍA
domingo, 26 de octubre de 2025
EL MINIMALISMO ES UN PURISMO DETESTABLE—POESÍA
EL
MINIMALISMO ES UN PURISMO DETESTABLE
Demasiadas
cosas a la vez
Generan ruido
y no contexto
Eso me
decía algún minimalista
Yo pensé
de inmediato rebelarme
Por qué no
puedo andar un pan en mi cuaderno
O qué
consecuencia tiene que se derrita mi chaqueta
Porque se
me ocurre lavarla en gasolina
Creo que
el mundo es más complejo
En las
multitudes hay cierta convivencia
Y fuerzas
en pugna provocan estocástica
Lo que
hace toda relación una lectura
Demasiadas
cosas a la vez
Generan
ruido y no contexto
Me repitió
el minimalista más ufano todavía
Tenés
razón completamente le dije
Pero andáte
a la mierda de inmediato


