domingo, 25 de octubre de 2020

DE RETÓRICAS Y PALOS DE CIEGO


El poeta no es un ciego preclaro
El poeta palpa en la penumbra en busca de capturar certezas
Lleva un abrigo de mezclilla guantes de cuero un blackjack punta de acero
Y un tridente afilado de tres metros para percibir el riesgo
Procura dar el golpe de primero procura pinchar gente y divertirse
Sin querer le puede herir la vista al parroquiano
Pinchar el culo de ancianas de viejos y de gatos
Lo mismo que un lomo medio crudo lo que quiera
Pero queriendo puede retorcer el tenedor gigante
Sobre la tripa de un lector ingenuo
En realidad al poeta el lector le importa lo mismo que un gusano
Lo que quiere simplemente es buscar verdades en las tripas
Golpear algunos cráneos sin reparo y por qué no
Es secundario que la gente se engañe y considere brillante su malicia
Es que hay lectores para todo piensa
-Alguno creerá que mis yeguadas son diamantes y hay que sacar provecho
Podré pararme con capa y pose falsa
Recorrer las calles con la bohemia de los veintes...-
Y presume un genio que es soberbia
El poeta no es un ciego simplemente
Es patético irritante pan en vinagre
El sudor y la bruma lo contrastan
Una mezcla de sadismo y noble luna.

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