viernes, 6 de noviembre de 2020

PIEDAD LECTORA


El poema era un hediondo cadáver sobre la plancha de acero.

El frío le salvaba de las moscas.
Pequeñas gotas de escarcha resbalaban de su frente
Y un tono amarillo invadía sus párpados.
Bajo la sábana, el vientre hinchado.
Junto a los pies, un yogurt apenas comenzado
Una etiqueta con su número de oficio colgada al dedo gordo
Un tatuaje de un buitre en el tobillo
El poema tenía rigor mortis
La forense consideró que no había chances de su fuga
Y le dejó
ֶ solo el resto de la tarde 
Pues era su derecho ir al cine en cumpleaños
Y ya sabía decirle la experiencia
Que las malas costumbres le habían dado muerte poco a poco
No hablo del alcohol no
Cada uno decide lo que le viene saludable
Me refiero a las gentes imposibles
A estar soportando a los idiotas
A cuidar las formas del lenguaje
El poema tenía cuchillos escondidos en sus dedos
Pero se los había amputado la moral
Y empezó a desangrar dulce de leche
Se le bajó el azúcar le colapsó el hígado
Le punzaba el riñón por las aguas puritanas
Se había vuelto una bola de grasa bien curiosa
Decorada como una ensalada cinco estrellas
Tenía tanto que decir y solamente servía en concursos de cocina
El poema era un plato fracasado asquerosamente empalagoso
Cuando la forense vuelva del cine sabrá claro
Lo urgente que es tirarlo al cesto de basura.

CONFLICTOS


-Helados artesanales
De arcilla?
-No tenemos.
Algo me dice que me vaya
Aún no me brindan un asiento
Me acercan galletas de falso chocolate
Un vaso de tamarindo que sabe a bacalao
La mesa está mojada de tomates
Ese olor de la grasa que se quema
No veo por parte alguna servilletas
A mi costado comen la ensalada con las manos
La anfitriona atiende con una gorra de baño
Tinte rojo le chorrea a los costados
Sus guantes son de color verde zacate
Con ellos revisa los espacios y hace el recorrido con los clientes
Por fin me asigna la mesa que mira hacia Moravia
Logro sentarme sin pensar que huele a diablos
Cómo puede ser un refresco bacalao
Y por qué cinco moscas le rondan a mi vaso.
Ya he pedido un poco de chatarras. hogareñas
He empezado el dialogo con moscas
A la postre termino convencido
Que sólo las alejará la mano dura.
Tomo una por las alas suave
Como balancear un marsmelo en un palillo
Y la sumerjo en el vaso de agua tres minutos...
Yo estaría muerto mucho antes
Sin embargo la mosca es heroína y se resiste
Cuando la acerco al rostro me blufea
Creo que ha escupido por mi ojo
La gente parece incomodarse
Porque no entienden el peligro de este bicho
Podría ser un dron que nos espíe
Puede envenenarnos nuestro plato
Hay gente que con ellas fraterniza
Les ofrece trocitos de pollo barbacoa
Y ellas saltan felices como perros
Y a veces escriben “GRACIAS” con su vuelo.
La sospecha que tengo es demasiada
Ya he visto que juegan a relevos
Por esta ventana sale una
Por la puerta del fondo vienen otras
Agitadoras dispersas confundidas
Sin señal de DNI la misma trompa
Con el nerviosismo en las patas 
Así ocurre con tramposos y yo
He decidido tomar mi prisionera del gañote
Levanto el salero hasta mi hombro
Y se lo dejo pegar en la cabeza.
Tampoco sirve
Se murió la infeliz pero sus pares
Fingen no sentirse amenazadas
Se agrupan y preparan la embestida
Hasta llegan a libar lo que su semejante
Y puedo percibir su sangre fría
Pero me quedo mirando la ventana.
Cuando traigan la sopa de tomate
Tendré un gesto de crueldad planificada 
Aunque me queme los dedos y no coma
Las ahogaré en el líquido caliente
La mayoría juega a adiestrar sus propias moscas
Creo que nadie se da cuenta

PRESTIGIOS


Acostumbrado a la originalidad y reconocido por ello, cuando Gutiérrez murió lo encontraron
en su sillón con cuatro balazos que entraron por su espalda.
El forense tomó las noticias y digitó en el expediente: “suicidio”.
No quedaba duda posible.

DE PERICOS AUSTRALIANOS


Viven veinticuatro horas como ausentes:
Tienen locos gorjeos sin mensaje.
No tienen programados largos viajes:
Saltan de norte a sur indiferentes.

 

En la noche, bajo sábanas calientes,
Podemos suponer que la fatiga
Les hincha levemente la barriga
Porque todo es silencio y nada ocurre.

 

La mañana siguiente se repiten,
Pues basta desvelar el escondite:
Los gorjeos, las alas, la comida

 

No temen a la muerte ni a la vida.
Cuando llega la sed, buscan sustento.
Están mirando nada como siempre.

DESVÁN


Estaban herrumbrados los metales
En la penumbra, bajo la escalera.
Las cosas inservibles en espera:
Cuerdas gruesas, tornillos, minerales

 

En tarros rotos. Líquidos letales,
Polvos rancios en bolsas y, en esferas
De reventada arcilla, la madera
De lo que fue repisa y vegetales

 

Resecos, ya pellejo. Las alfombras
Pesadas por la mugre. Las alondras
Sus juveniles huesos, polvo puro.

 

La absoluta carencia de ventanas,
Huevecillos arácnidos sin nana…
Lugares del olvido, peso duro.

ALGO PARECIDO A LA PIEL


Cuatro piedras a distancia
En el marco del vidrio y separadas
Por las gotas de lluvia. De distintos
Matices y texturas, como el mundo.

 

Una es blanca, liviana y quebradiza.
La que le sigue es gris, de polvo seco.
Le sigue una compacta plastilina
Compuesta de destrozos de arcoiris.

 

La cuarta, transparente. A veces, negra.
Va mutando en la luz que le corrige.
De madrugada, azul , intermitente.
Luego, lo que la calle le proyecte.

 

Todas tienen el arte del delito.
Pueden ser fascinante su contacto.
De todas, una sola busca el fuego.

PROFECÍA DEL COLAPSO INDIVIDUAL


La sangre digital que derramamos
El amor digital que nos calienta
La estampa feliz que compartimos
Los filtros de estaturas estiradas
La incredulidad del poro y la pupila
La red es un criadero de rumiantes
En el espacio digital se sueñan libres
Del amor a la guerra y repetimos guerra y guerra
De la poesía al vacío dogma
Porque necesitamos fundar una mentira funcional
La tristeza dominó del solitario
Atrapados nosotros en la masilla del tiempo que se seca
Cada vez más planos y olvidados de lo urgente
Casi siempre imágenes de hielo
Condenados a la muerte al mediodía

FEELING


Ella dibuja sobre su rostro
Un rostro distinto
Agranda sus ojos
Perfila sus pómulos
Engrosa sus labios
Sonríe de forma permanente
Como una muñequita de cera
Condenada por las órdenes del molde
Que sabe que para seguir vigente
Corresponde reparar los poros cada noche
Poner cada día más base a sus defectos
Y salir blindada contra el mundo
Con esa imagen de sensualidad obediente
Cáscara de soledad que casi se desprende.

 

APOSTILLA EXISTENCIAL


La eternidad suele acabar de forma brusca
Se rompe el puente y el arnés lo mismo
Te quedas sin voluntad y sin palabras
Las puertas del banco no te abren
O viste la idea tras la idea
La eternidad esa mística del helio
Siempre tiene los días contados y los síntomas
A veces predicen que agoniza
Un grillete de pereza una lluvia a deshoras
El sabor funesto de un pan sin experiencia
Las infinitas formas de rechazo
La indudable náusea en la sonrisa
La fe es un surtidor de sangre en cuello roto
Nada tiene que ver lo eterno con la vida
Y para que quede algo de su lucha
Hay que deshuesar los mitos todo el tiempo
La eternidad es como un caldo de gallina
Si está bien hecho estoy seguro
Esto lo sabemos siempre siempre
Que la gallina está muerta. y no repite.
Lo mismo es necesario con los mitos.

Bienvenido, lector. Acá encontrará más de cuatrocientos textos de breve lectura que puede disfrutar o ver a disgusto, pues lo clásico y lo moderno cruzan estas páginas. Cada mes -aproximadamente- agregamos un puñado de textos. Este blog corresponde al ocio creativo de alguien que cree saber algo y no necesariamente  es cierto. 
Sus comentarios son bienvenidos.
 Gracias por pasar por aquí. Saludos. Adán Vivas (Costa Rica, 1968)

POSTAL DE DECADENCIA


Sarro
Testimonio de días inclementes
Chorros que dibujan rostros alargados
Animales de cobre primitivos
Manjar del polvo y de la carcoma
Pigmento para objetos condenados
Viejo renacuajo de sentencias
Cómo sabes extenderte silencioso
De las canoas a los muros y de los muros resbalas
Los cuadernos de infancia la bondad la palabra
La mirada la aguja los cuchillos
El corazón de la fruta las bisagras
Los dogmas el credo las ideas
Las cuatro oraciones que conozco
En todo hay una huella de la muerte.

ESE ETERNO RETORNO


La mosca llegó a las ocho. Puntual.
Cuando el café abre a las seis, no hay un alma siquiera
Y todo está absolutamente limpio y la carne en el freezer o empacada.
Ruido? Sí, mucho.
Cuando las cocineras empiezan a buscar las ollas
Cuando lavan todo mientras conversan casi a los gritos
Con la licuadora encendida el percolador borboteando
El pan viejo en el microondas
Y el olor del chocolate residual de la tarde anterior bastante disipado.
Entonces se preguntan por la mosca
-Es muy temprano- dice la más vieja-
Ésa suele dormir como los gatos.
Y no se equivoca.
Esta vez ha dormido en la vidriera
Después del aplastón de ayer con un periódico
Luego que la mujer de la contraportada 
La aplastara con sus nalgas de modelo
Sin el menor remordimiento
Ha debido reponerse de su muerte
Cosa que pasa varias veces cada día.
Entonces se ha apostado tapada por el marquiset
En guardia permanente como un boina verde sigiloso
Para dejar que la rutina suba el paso
Que todos se ocupen de lo suyo
Y ella de su sopor acostumbrado.
Esto es un tanto paranoia
En este lugar no existen las arañas
Pero nunca faltan puritanos idiotas
Como los funcionarios de justicia que pasan por la tarde.
Apenas ven una mosca se agitan
La manzana de Adán se les atora
Se quitan los zapatos como niños
Y trepan a las mesas como si nada supiesen de modales
Son capaces de arrancar las alas de la mosca
Hacer un poquito de ping pong con lo que queda
O enterrarla como pasa falsa en el arroz con leche de un amigo.
Terminada la jornada ya no hay mosca
Y el asesinato por higiene nunca es crimen
Y pueden volver a la oficina al bar o al mall
Cosa que no nos importa.
Lo que importa es ese milagro de la reposición celeste
Ese renacer sin tercer día de modo que
Si miramos hacia las ocho de la noche
La mosca ha vuelto al techo y es la misma.
Su costumbre de volar en elipsis
De joder la gente de orejas destapadas
Esa mirada mini que intimida y nadie sabe
Ese dormir de segura puntualidad
En espera que sean las ocho
Las ocho y un minuto
Para posar sobre las empanadas
Los huevos estrellados los platos de las mesas
Hasta que llegue el golpe de game over
Y como si fuese un videojuego
Se repita el ciclo de pereza elipsis y comida
Y golpe de asesino sin tristeza
Sin remordimiento de novatos justicieros que no cobran
Pero con un dolor de cabeza cabrón
Dios guarde esto tuviese música de fondo
Porque es demasiado sopapo en la cabeza
Porque debiese haber derecho a la renuncia
Vacaciones horas extra bono por rendimiento
Algún estímulo qué diga por qué esto
Porque simplemente esto nunca acaba.

RITUAL ERRADO

 

Quieren poner fronteras a la rosa
Porque crece acostada por los vientos
Y parece invadir los territorios
Y sabe los secretos del deseo.

 

Quieren poner fronteras a la rosa
Reducirle a la mínima medida.
Podar en el origen de sus ramas
Amarrar con alambres de cuchilla.

 

Quieren poner fronteras a la rosa
Definir su color de forma previa
Vetar su propensión a la lascivia.

 

Quieren lanzar culebras a su fosa:
Saturarle de símbolos paganos.
En lugar de los pétalos, gusanos.