EL CUERPO QUE IMPLOSIONA
A veces devora partes de su propio cuerpo
El monstruo de mil cabezas tiene hambre
No le valen concesiones afectivas
Su malestar se traduce en insolencia
Cree expresarse en el desorden
Y ataca todo en su camino
El monstruo de mil cabezas paranoico
Siente que todo le juzga le persigue
Y que es la misma multitud la que le asusta
Hasta al dormir se siente amenazado
Porque alguno de sus miembros se subleva
Entonces se vuelve contra sí sin miramientos
Extirpa todo aquello que disiente
Y como si no fuese de su sangre se lo traga
El monstruo de mil cabezas se destruye
Animal que no acepta disidencias
Pero todas las partes se van cansando de sí mismas
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