martes, 26 de enero de 2021

ESPACIOS


Y si el perro va bajo la cama porque teme
Se encierra y ladra tras el vidrio porque teme
Igual que el tipo que lustra sus zapatos
Compra buenas corbatas o va a misa
Guarda en la gaveta una pistola
Y gusta mirar por telescopio
La entrada del residencial los visitantes
Alguien puede robarle lo que tiene
O puede destaparle sus negocios
O traer el germen de la gripe
Y hablarle de forma irrespetuosa
Conduce con los vidrios bien cerrados
Su carro es una pequeña fortaleza
Pero nunca andaría solo por el parque
Ni bajaría al vivero por las flores.
Ese perro echado y agresivo
Puede convivir con extraños si está suelto
Y jugar al ataque inofensivo
O esperar por un premio una galleta
Con todo el vigor de su alegría
Perro que sabe los ojos que le estiman
Mas no le debo acechar si está temblando
Si encuentra el portón abierto habrá escape
Si un visitante lo mira se lo lleva
Quién va a llevarse al fulano de la loma
Nervioso en su penthouse quinto piso
Helipuerto nadie entra nadie sale sin ser visto
Para eso hay guardas todo el tiempo
Y no se aceptan paseos por el barrio
Ni niños ni pelotas en el parque
La visita del cura algunas veces
La visita del candidato algunas veces
La visita del alcalde
La visita del expresidente indiciado cuando quiera
Total vive a pocas y por eso es el helipuerto
Será que el poder es asunto de cobardes
Será que la muerte le fascina y si queda solo solo solo
Se suicida una sola vez sin hospital sin notas en la prensa
Listos los papeles que sus herederos necesitan
Su señora nada sabe de sobornos
Su nombre más o menos está a salvo
Y algún día va a fastidiarle el vecindario
Qué importa todo dinero vale si la sangre seca
O le da unas vueltas al sistema
Para eso están los apellidos
Y amistades que necesitan sostenerse.
No veo que haya algo legendario en todo esto
Fulano es uno de los muchos con las manos sucias
Pero que saben ir a misa y a cena de etiqueta
Y sabe que sus pares andan cerca
Olfateándose secretos y traiciones
Como una jauría tras la perra en celo
Pertenecen a la gorda delincuente
Y sólo respetan los códigos de oficio.
Libre sólo es el perro que no teme
Que sabe de jugar corriendo en círculos
Sabe jugar rompiendo todo
Sale en libertad y nada teme.

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Página Edulcorada con Azufre/ Adán Vivas: PRECARIO DIOS Se quema dios En el incendio de un p...: PRECARIO DIOS Se quema dios En el incendio de un precario? Puede entonces renacer de las cenizas? Asume como ofrenda todos los enseres...

MASAS


Nunca fuimos felices ni pacíficos
Hemos visto en el otro un enemigo
Nos damos un abrazo con sospecha
Sonreímos con molde de cordura.

 

Imaginamos guerra todo el tiempo:
Un invasor el otro porque come.
La calle, colectivo de alimañas.
En guardia permanente, vigilando.

 

Las iglesias, continuos simulacros,
Gestos de mezquindad y de avaricia
Que golpes en el pecho disimulan.

 

Nunca fuimos felices, sino moldes:
Cobardes defensores de valores,
Apagados esclavos en silencio.

HOLOGRAMAS PERSONALES


Uno quiere aferrarse ciertos años:
Las protegidas horas de la infancia;
La inocente parábola del tiempo;
Los jardines mojados por la tarde.

 

La casa que soporta tempestades:
Un poco vieja, acaso, pero enorme:
Las giras de mandados con los padres;
Los juguetes de armar lo mismo siempre

 

Es grato recordar viejos ejemplos:
Biografía común de la manada.
Hay hazañas, dolor, sobrevivencia.

 

A esto se amarra el ego como al tronco:
Al final, la verdad, se queda solo.
Es la ley de la vida, la memoria.

MEDIODÍA


No había gente oyendo
Vegetación movida por el aire
Los perros del vecino que ladraban
Las iguanas trepadas en los árboles
Las libélulas copulando mientras vuelan
Las luces apagadas hace tiempo
La tarántula inquieta sobre el muro
La marchita humedad sobre las desfallecientes hojas
El sol arriba como una piedra enorme
La cuerda sucia del ahorcado ya maltrecha
Un huevo inquisidor en el nido del zanate
Un huevo que mira sospechoso
Que piensa acabar a sus padres putativos
Un psicópata de oficio que se queda dormido por el viento
Mientras espera la vuelta de sus padres
Las ardillas que le miran desconfiadas
Las enredaderas donde los gusanos se alimentan
Todo estaba allí al mediodía
Las ardillas los huesos enredados en el nido
Los mangos que caían mordisqueados
El olor maduro de las frutas
La sensación de tedio del bochorno
El zacate marchito en las esquinas
Un aspa de metal entre la hierba
Y la nota corrosiva del silencio.
Todo estaba allí y nadie había.

Página Edulcorada con Azufre/ Adán Vivas: LA ESCENA DEL CRIMEN He sospechado de este sujeto...

Página Edulcorada con Azufre/ Adán Vivas: LA ESCENA DEL CRIMEN He sospechado de este sujeto...: LA ESCENA DEL CRIMEN He sospechado de este sujeto largos años Ingresa directo hacia el fondo de la sala Donde están las más viejas ...

LACAYOS


La ciudad de estructuras decadentes:
De óxido y de herrumbre, de maderas
Tristes y de baldíos apestados
Por la droga, las pipas y la mierda

 

Gesta lugares fríos, insensibles
Donde apostar el alma de las masas.
Es donde se decreta la miseria
Y se ordenan negocios clandestinos.

 

Un búnker, una mole de cemento
Pensada como freno a la canalla:
Es esa prioridad algún escape?

 

Se mueven cabizbajos los lacayos
Que quieren la miseria del contorno
Y parecen temer su enana furia.

CRÓNICA DE UN BEST SELLER


La Novela de los Vegetales, otro éxito editorial del Grupo Plomo, y quinta publicación del afamado Carlos Conservador es un thriller lleno de crímenes y violencia de vegetales en su aderezo.
Picadillos, verduras hervidas, fritas, majadas, al horno, en pinchos, con o sin mantequilla o con aderezos de aceite de oliva y salsas de soya, la novela está plagada de secuencias que sugieren las más viles formas de matar y se regodea en el sadismo.
Sin embargo, los personajes, sin ser planos, carecen de vitalidad por lo que su personalidad es nula, apagada. Al criminal en serie, no le logramos identificar pues la descripción sólo habla de un sujeto detraje blanco y gorro ridículo que es un poco afectado y altanero. Le gusta murmurar en mal francés de viejos días de secundaria.
La trama es débil por lo que pasamos concentrados en las formas de sadismo que, a fuerza de tanta repetición, acaban por no sorprendernos.
A mirad del texto, un ligero charquito de sangre nos dice que la cosa se pondrá fea. Una patata ha logrado resbalar y evadir el corte y el psicópata salta y maldice. Aún así, a esas alturas, ya vamos cansados y no sabemos hacia dónde nos dirige la novela, constituida por trescientas sesenta y cinco secuencias, cada una de una página de extensión.
Lejos de afiliarse a las corrientes vigentes el autor no alude a los contextos sociales pues siempre ha hecho honor a su apellido. Es lo suficientemente republicano que jamás sabrá. del Archimboldi de Bolaño y menos del homónimo pintor que encajaba frutas en cuanto rostro hallaba a disposición.
Conservador ha logrado hacer fama de orate. Pese a ello, o merced a lo mismo, goza de enorme popularidad en los bloques fundamentalistas y panderetas. Cuando oyó esta última palabra pareció animarse mucho, pero no duró. Rápido le aclararon que no era un tipo de pastel.
La novela es así. Incapaz de toda sinestesia y aburrida como un nene que juega con sus mocos. Nunca supimos cuál era la premisa, ni cuál el destino, ni por qué.
Termina el éxito de ventas con el patrocinio de un laxante a full color.

RITOS INEVITABLES


Territorio de especies venenosas
Donde a menudo impera la violencia.
La luz del sol cocina sin clemencia
Y las sombras desplazan peligrosas

 

Con natural destreza. Cada paso
Buscando por la presa, con paciencia.
Los pájaros que alertan la presencia
Transmiten la inquietud y, en todo caso,

 

Suelen quedar sujetos rezagados.
Es ejemplo, la absurda gabardina
Que pudo ser la pieza de ganado

 

Cuyos restos derraman mortecina.
Aquí todo se pudre con relajo:
Corazón de pantano, cabizbajo.

lunes, 25 de enero de 2021

NIHIL


Me gusta el vacío
La ausencia de luz
Polvo disuelto
Palabra no nacida
Ausencia de plomo
Collar extraviado de bípedo rebelde
Sin argumento ni amenaza
Tiempo y espacio serán sustancia de los dioses
Pero la libertad es inexistencia
No necesitar pan y no quererlo
No pensar el mundo no habitarlo
No ver los hologramas
No reaccionar siquiera
Porque el mundo es un lastre
Ningún ladrillo
Ningún muelle
Ningùn río si no es oscuro profundo y sin agua
Como una bacía que sirve de florero
Para flores secas

MÁSCARAS, MITOS

La sonrisa del éxito del idiota arribista.
Las raíces oscuras de la rubia platino.
La vida de consumo, el amor a la patria.
La carcajada, el llanto, las promesas y el beso

 

Son todas artimañas de postales trucadas.
La esperanza no existe para las multitudes:
Donde tiran un bono, se imaginan a perros
Que pelean las sobras del corrupto sistema.

 

Edulcorados mitos que entretienen los pueblos,
Prefabricados próceres, paladines de guerra
Dispuestos a la muerte de los suyos primero.

 

Se levanta empapada la sangrante bandera
Y el canto funerario, fanatismo desata.
El canto democrático del aciago fascismo.

PRECARIO DIOS


Se quema dios
En el incendio de un precario?
Puede entonces renacer de las cenizas?
Asume como ofrenda todos los enseres los alimentos
Las calcinadas mascotas?
Es ese fuego una catarsis?
Por qué no humo blanco y campanadas?
Por qué quedan maltrechos y con hambre
Si los pobres son dueños del reino de los cielos?
Se quema dios
Pueden sobrevivir las medallitas?
Logran salvar algún destino de la calle o de la droga?
Aliviarán el cáncer la desnutrición los cartones y la lluvia
Las llagas las penas las ollas rotas la basura
Nada pasa. 
En todo caso
Los pobres nacen de las piedras
Y se quedan clavados en la tierra
Insomnes testigos de la lluvia
Y de todas las tragedias del invierno
Postes con muchas cicatrices
Que pasado el tiempo ya no sirven
Y entonces dios se quema
Y nadie mira sino como una curiosidad en las noticias

URBANA EN TRISTE


En la calle del centro, un zopilote.
Estoy en una ciudad muy descompuesta.
Hay personas que salen bajo el puente
Mientras otros saturan el paisaje.

 

Al sur, nos alegraba la montaña.
En las mañanas, perros y palomas.
Ahora, condominios, vallas, vallas.
Lo metálico, lo muerto, las monedas

 

Que persiguen mendigos de uniforme
Pues deben conseguir de un sitio inerte
Maneras de pasar el día a día.

 

Están siempre en labores de vigilia
Las rapiñas de gris, volando bajo.
En la calle central, al mediodía.