Todo lo que necesita la sele es construir. Construir un muro de unos ocho metros de
altura De hormigón en media cancha Asegurarse que el rival carezca de migrantes Y que sea la hora del té el mes de ramadán la
sesión de yoga Para que a los otros les valga un pepino ese
problema. Haréis una pequeña capilla bajo el marco Y esperar que se venga el aguacero Porque os van a zafar la tabla por cabrones Y cuando se inunde el territorio Sólo quedarán a flote algunas bestias Que supieron vegetar en el naufragio.
La lentitud La tristeza Ese olor a kerosene y a basura La violencia La carcoma Esas maderas que crujen casi rotas Los perros de noche Los perros de día El fantasma que se roba el sueño Porque el sueño puede dejar despojos solamente La droga La anestesia El olor de la vela casi ausente Los cuerpos corrompidos por la sarna La sarna olvidada por nosotros La casa que ha perdido el techo ya hace tiempo Y los ventanales rotos invadidos por hiedra La carcoma La violencia La lentitud La droga La anestesia La agonía que significa la tristeza El pan breve El agua sucia El alma despojada Cómo no escuchar aullidos en el barrio Si tantas veces los han quemado vivos Si nadie los quiere ver de cerca Y la locura les dice que la llama Es absolutamente redentora? La calle es un charco de carbones y astillas De hule quemado y de huesos Huesos flacuchentos como cables. A nosotros nos llegan las noticias. Ellos ni se enteran de que mueren.
Cuando pasé por el Ministerio Soplaba poco viento Una tortuga colgaba del asta Amarrada del cuello pero viva Y aún era poca la gente de la fila. Yo iba a comprar el pan del desayuno Siempre tan feo y duro pero cerca Apenas a media cuadra de mi casa. Mientras pagaba Vi llegar los bomberos aturdidos La gente irrespeta las sirenas Y vi una patrulla que traía Un tipo de traje y lentes caros. Éste tomó un megáfono del coche Escupió tres veces hizo gárgaras Como suelen hacer los cuentacuentos A modo de ejercicio Y trató de convencer a la tortura Que no cometiese algo estúpido (Toda la gente que hacía fila Seguro era más infeliz que ella) Que tenía que sentarse a dialogar Y plegarse al tratamiento. La tortuga oscilaba muy poquito Las patas apenas las movía Y juro que babeaba vez en vez Como si estuviese tal vez envenenada. Esto duro tres horas. Mientras tanto Decidí reportarme enfermo a la oficina Y me senté a comer el pan sobre un poyo Con dos frescoleches de vainilla. Vi llegar la unidad móvil con equipos Para transmitir en vivo Un gordo indiana jones de periodista Y dos tipos con cámaras al hombro. El ministro vino a ver el alboroto Y procuró tomas truculentas Para parecer que salvaba la tortuga. Algunos juran que vieron lágrimas quelonias Que mojaron el brazo al funcionario. Entretanto cuidacoches y coperos Cambiaban pedestres opiniones Alguna que otra cartera se perdía Y los bomberos tristes se quejaban Que la escalera del carro no servía. Vi a unos chicos del barrio buscar piedras Tratar de arrojarlas desde lejos Pero no tardó en llevarlos la perrera. La tortuga entre tanto había crecido Unas cuatro veces y cien kilos Y parecía ir adquiriendo transparencia Y en su vientre se observaban unas letras Tipo logotipo de superman o dc comics El asta empezaba a combarse Porque un bicho así seiscientos kilos Seguro tiene efectos tensores impensables. Ya todos se habían resignado El negociador policial buscaba La bolsa de confites de jengibre Y en la lona salvadora para el salto Daban clases de aeróbicos a gatos Las palomas habían vuelto a picar sobre la plaza Rumores de un concierto sostenían A la masa idiota como masa idiota Pero ninguna tarima aparecía. Fue hacia las tres antes que llueva Que por fin se tensó el asta lo que pudo Vimos la tortuga dispararse Y salir disparada al edificio. Entró por los cristales abiertos como gigante
bala Se llevó el escritorio del ministro Y de paso la caja de puros del sujeto. Dicen los testigos que la tortuga verde Sí volaba sin necesidad de catapulta -Algunos quedaron catatónicos- Y que su baba es tóxica como el agua De una letrina en días de epidemia Y que el logo de su transparencia Dice FMI tras de ello una ese con barritas Este animal nunca ha buscado suicidarse Buscaba llegar arriba Buscaba el control de todo Y eso lo sabía el ministro Desde siempre
“Nadie debe abrir este cadáver” Tómese al pie de la letra O dejaré pagado un asesino Para que vuele la cabeza del forense. Quiero decir La muerte es un asunto tan privado Que muchos enfermos evitan las visitas O van donde nadie los encuentre Si tienen curiosidad y alegan desarrollo ciencia
prospectiva Sería bueno que preparen al abuelo O rescaten indigentes de las calles Para perfeccionar su aprendizaje. Siempre he evitado al matasanos Una de mis cirugías acabo con mala praxis Y era un niño que caminaba con la pierna hecha
un arco Y tardaron en entenderlo cinco meses. No me moriré para que hagan debate No lo acepto Si me cayó un piano o un plomo ha buscado mis
neuronas Uds. seguirán siendo los mismos Llenos de urgencias problemas y evasiones Buscarán las redes para decir injurias Que es algo parecido a tirar bodoques de papel
masticado Cosas nunca resueltas de la infancia. No creo en la obligatoriedad de las autopsias Puedo morirme cómo me dé֖ la gana Y los vestigios aún así me pertenecen. ¿Pero es que son brutos, acaso? Digamos que estoy enfermo ya hace tiempo Y se van agotando mis funciones Estoy en el dormitorio del fondo en la penumbra Y he conseguido una automática. Si suenan un par de balazos, todos corren Me van a encontrar desparramado y con los
dientes rotos (Porque las balas tienen sus efectos) Y algunos tantos muebles salpicados Sugerirán que soy el responsable. Incluso algunos dejan una carta Que me digan para qué putas la cuchilla Si ya lo único que queda Es empacarlo en una bolsa resistente Y mandar a quemar el chasís Hasta que quede la ceniza primigenia. Olvídense de cortes de chaleco. No les importa lo que ingiero o lo que esnife Yo cadáver Tú cadáver, etc. Ya no somos rescatables Y lo único que puede agradecerse Es que vayan todos a sus casas.
Bienvenido, lector.
Acá encontrará unos doscientos textos de breve lectura que puede disfrutar o ver a disgusto, pues lo clásico y lo moderno cruzan estas páginas.
Cada mes -aproximadamente- agregamos un puñado de textos.
Este blog corresponde al ocio creativ de alguien que cree saber algo y, no necesariamente . es cierto.
Gracias por pasar por aquí.
Saludos.
Adán Vivas
(Costa Rica, 1968)
El ojo vigilante
Sabe que es como una rosquilla
Y no disimula que me observa.
Está acostumbrado a la inclemencia
Su operador elige las escenas
Por ejemplo
Si ve un asalto armado
Salta la vista hacia el semáforo
Mira si está el vendedor de lotería
Mueve la cámara hacia adentro.
El operador es como una mosca de mil ojos
Tiene a su mano todos los rincones
Y si sabe que hay algún negocio
Gente. de pasos clandestinos
Los seguirá de cerca con cierto enfado
Que parece ser ética sin serlo.
Pocas cosas anota en la bitácora
El tipo que se cayó en el lobby
La insolencia de algún anciano que reclama
Sujetos que han venido a dar mantenimiento
O a cambiar algún equipo primitivo.
En otra libreta personal anota siglas fechas y otros datos
Todos de manera muy confusa
Ha de ser un relato paralelo.
La cámara 4 no está buena
La ha roto un loco vagabundo a medianoche
Le dio un ataque feroz de paranoia
-Andaba con un bate despintado-
Miró al aparato blanco miró un ovni
Y lo bajó con secos golpes palo y palo.
Eso quiere decir que el edificio
Tiene un punto ciego por lo menos
Y allí puede gastarse las rosquillas.
Ayer Aposté en el casino al rojo Perdí todo Mendigué unas fichas a una hembra peligrosa Me dio un puñado Las guardé en el bolsillo derecho del traje Y seguí mirando desde lejos A los otros fanfarrones y suicidas Necios que jugaban a la suerte A las mujeres del coro del dinero Al dealer del blackjack bien entrenado Al vendedor de drogas en la barra Matón de mal gusto y mucho oro Quizá fuese el dueño del negocio. Lo cierto es que me tragó la espiral suicida A. medianoche volvía a la ruleta Y perdía al rojo al rojo al negro al rojo Sólo me quedaba un billete de cien dólares Y unas confituras de menta cerca mío Le aposté a una rubia que andaba bragas negras Y perdí la certidumbre de inmediato No porque no sacara provecho de su cuerpo Sino porque su piel era de un polímero
insensible Salí sin ganas de volver tal vez airado Ayer En el casino Apostaba y perdía y repetía los pasos Apostaba y perdía fanfarrón con miedo Todo en el casino me daba desconfianza Toda voz era hecha de niebla y baba fría Pero seguía buscando la esperanza. Tardé para entender que la. ruleta rusa Es un arma con el cilindro lleno y el gatillo
sensible No hay mucho que buscar sino esa carne dudosa de
vinilos El mundo es un basurero radioactivo Buscaba humanidad y ya no queda.
Lo que colgaba en la pared Dime qué era Acaso una cruz de hierro Un reloj de péndulo con la cuerda rota Un póster pacifista Por qué has permitido que ese espacio Lo habiten las arañas Dime Por qué quedarse atorado entre relojes Y cuál es la espiral que los esconde Qué tontos puede dejarnos la metáfora y el mito Nos gastamos buscando significados inútiles Acaso todo estaba de antemano en abandono No existen juicios detrás de los objetos Sería bueno olvidar las maquinarias Tan sólo somos testigos paranoicos Nada se esconde acá pasos de muertos Creemos escuchar después de medianoche Pero todos los fantasmas van por dentro Lo que falta en la pared Juego de sombra Son acabadas formas de censura.
El libro es burbuja de
tiempo
Muchas veces red de truculencias
Es decir mentiras engarzadas para simular certeza
El libro es como el lavaplatos
Sirve unas veces para crear conciencias
Muchas otras para borrar vestigios
La mayor parte del tiempo para nada
En esta ocasión hemos dejado
Doscientas páginas en blanco
Después de los versos iniciales
Para que Ud. destile sus rabietas
Puede quejarse del precio del empaste
De no encontrar algo original o que simule serlo
Ni siquiera un epígrafe de Parra
Viejo al que decían dedicarlo.
No
Seguro que el autor ha plagiado a Nicanor y su cinismo
Mas todo lo que toca lo degrada
Y hasta tiene grandes problemas de lenguaje
Después de terminar la cuarta estrofa.
Para que no le llamen ladrón narciso enfermo
Y parezca algo diferente
Ha insertado el autor unos dibujos
Acordes a la época
Un barco cargado de cemento
Un balón de fútbol cuadrado y una Biblia
Un fajo de billetes verdes y el Congreso
Todo estilo na
if nene de cuatro
Porque el maldito no sabe dibujarlos.
Les sugiero ponerse en fila y en silencio
Pagar cincuenta dólares a ciegas
Y tomar de las bolsas disponibles
Donde se encuentra la obra de ese genio.
Pueden venir mañana por la firma
Aunque tal vez el fulano no regrese
Entiendo que sospecha fetichismo
En eso de comprar libros y aplaudirse
Si esto fuese un spaghetti western sin balazos
Sólo veríamos su adiós de polvareda.