CRÓNICA DEL ENFERMO DE ODIO
Yo tenía miedo de ser mediocre
Sabía que algo me fallaba
Miraba al espejo y escupía
Sucio como trapo de bar de mala muerte
Decidí entonces inventar una estrategia
Para que otros cargasen con mi culpas
He inventado el odio y derivados
Aprendí a pegar sobre otros mis máculas podridas
Aprendí a insultar desde las sombras
Compré todas las antorchas disponibles
Y convoqué a todos mis pares infectados
Les dije “vamos a quemar lo diferente”
Y nos fuimos en carrera combustibles
A agregar todo aquel semejante
Que no quisiera incorporarse a nuestro juego
Más tarde a otro y otro y a todo impío
Que no pareciese merecer nuestro respeto
La ciudad era un horno gigantesco
El odio desbordaba su residuos
La muerte el crimen la pobreza
Saturaban los caños con sus lodos
Nada iba a quedar en pie al fin de todo
Yo seguiría odiando ser tan poco
Pero nadie podría hablar de mis defectos
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Su observación es bienvenida. Gracias por leer.