EL OJO Y LA FRUTA
La gente es ahora un enorme trozo de sandía
Edulcorada húmeda escondida para el ojo común
De los que piensan que las parecen no pueden
escribirse
Ni dudar del santoral establecido
No importa si el cura es proxeneta
Pues usa cuello blanco y nunca contradice
A los que dan ofrendas generosas
Y le invitan el café de media tarde.
Ese enorme trozo de sandía
Vitalidad no autorizada como un beso francés
Sería fulgor de algunas capitales pero no acá
Acá hubiese sido mejor el detergente
O el bromuro de metilo o unos cadáveres flotando
Que esa genialidad de hacer brotar una sandía
En un trozo de cemento medio idiota
Que algunos consideran monumento
Porque está muerto igual que la conciencia del
promedio
Que añora el pan elaborado
Pero sabe hacer fila y empujarse por un
autógrafo por un empleo
Por una bendición o un abrazo al candidato si es
de moda
Porque la moda es el mandato lo bruto lo
correcto
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Su observación es bienvenida. Gracias por leer.