SUJETO SIN
CAPACIDAD DE ASOMBRO
No le importan las
cosas
No distingue un
rostro de los otros
Un barrio
cualquiera podría ser suyo
Suele tomar el
taxi equivocado
Se duerme en todos
los estadios
Despierta cuando
todos se han marchado
Le toca saltarse
los portones
No recuerda dónde
perdió la billetera
No reconoce las
llaves de su casa
Una cucaracha le
parece su pariente
Y de un manotazo
seco la saluda
La ingrata queda
parchada en la palma
El hombre la
despega con cuidado
De alguna forma
parece satisfecho
Cree haber inventado
los retratos