PRÓLOGO A LA LUZ
Todas las imágenes lejanas
Como una artesanía naif pero animada
Los parchones de color que se desplazan
Se empujan se rozan se cohíben
Una mancha es poder otra resiste
Hay otra que fagocita los contornos
Se generan pequeños charcos de pigmentos
Es un error adivinar los cuerpos
Es un error adulterar las formas
Todo lo que ves es impreciso
Como las calles de un pueblo a tus espaldas
Un pueblo del cual sales hace poco
Pero no te merece la memoria
Cuando das la vuelta para verlo
Un lienzo plano te sugiere el camino
Los verdes se diluyen al costado
Y una mancha se agita como un perro
Y nunca acaba el dinamismo
Una molécula en crisis inestable partícula
Con movimientos cuadrados o elípticos
A ratos en zigzag máquina floja
Que regurgita lágrimas de cobre
Y algunas estructuras sedimento.
No intentes llegar de vuelta
Algo pasa
Nada tiene contenido
Ni siquiera el musgo sugerido
La estación de salud que te imaginas
Son incidentales pigmentos sin puertas
Has visto que no hay sol tampoco noche
Aunque haya líneas negras y derrames chicos
No puedes buscar cansancio amor o vida
Lo único a mirar son incidentes de la luz
Pequeños cruces que parecen evocar formas de
vida
Mas puedes salir decepcionado
No verás cuerpos ropas artefactos
Ni sentirás el roce de la brisa
Te juro que lo piensas es camino
Son accidentales líneas paralelas
Una especie de conejo mitad rata
Que quieres aplaudir porque no aclaras
El mundo no se parece a nuestros sueños
Tal vez pequeña broma del demiurgo
Que suele repetir bastante.
