lunes, 30 de noviembre de 2020

PASO DE LA VACA


Aroma de caldos muertos
La periferia urbana
Parece un cuadro de basura
Porque nada cambia
Los lotes baldíos
Los perros del pordiosero
Las almas baldías
Los bares de mala muerte
El papel aluminio
Las sobras de la droga
Las botellas quebradas
Las palizas continuas
La desconfianza la mugre
Los labios rotos y resecos
Los rostros enjutos
La gente en harapos
Las casas de maderas que ya cumplieron su ciclo
Los caños atascados por la deriva de desechos
Los desechos sin nombre
El olor amargo de la mierda
Las personas que se mueren temprano
Y que no son personas hace tiempo
El comercio con rejas
Los proxenetas presumiendo del oro
Las putas golpeadas o tristes esperando en la acera
Algunas horas silencio
Casi siempre violencia
Las viejas casas se incendian
O las habitan las sombras
A todas horas lo mismo
La gente es mugre con alma
Con la esperanza perdida
Puede cambiar el sol o la noche:
Será igual la deriva.
Éstas son calles de olvido
Fatales islas de plástico
Cuyos culpables lo niegan.

VIÑETA


En las maromas del grafito están los cuerpos
En unos pocos trazos el mensaje
Los personajes acaso atrapados en rutinas
Se parecen a nosotros muchas veces
De alguna forma compartimos
El permanente presente insatisfecho
Podría sernos muy pesado
Pero basta una frase del guionista
Y el mundo acartonado se revienta

CIUDADANOS


Identidad verde neón 
Cadenas invisibles
El muñeco de madera ahorcado
El kilometraje nunca disminuye
En la alcantarilla una foca blanca
En el banco hay balas gratis para todos
Una sirena suena sin apuro
-se trata de quitar a los que estorban-
Siempre hay apostadores clandestinos
Alguien que nos vende algo robado
Un ruido de licuadora permanente
El tufo seminal de la basura
La gente que se apura sin camino
Semeja un choque de cardúmenes
Olor a pan sudor desasosiego
El miedo de ser la misma especie
Un poco más mortal cada segundo

DELIRIOS


Cuando llegué sonaban campanitas monótonas
Pensé que había un artefacto oculto
Revisé los bordes de las piedras
Las cavidades del árbol las ramas enlazadas
Y solamente puede ver unas cigarras
Cuando llegué sonaban campañitas
De todo grave de pocos decibeles
Pensé en una película de misterio en blanco y negro
Mil formas de terror con luz de día
No encontré las puertas sólo muros
Y una mínima ranura elevada por ventana
Adentro se escuchaban rasguños en madera
Y un resplandor azul inhtermitente
Traté varias veces de escalar sin resultado
Busqué una piedra que lanzar mas tuve miedo
Cuando llegué sonaban
Campanitas rasguños en voces
Gemidos animales de sofoco
Aceleré el motor para ser visto
Pero nada pasaba el muro quieto
Estoy seguro que vi leña picada y en desorden
Bajo el farol de insectos ya de noche
Y escuché patadas de elefante
Quebrar todos los muebles de la sala.
Entonces pedí ayuda al viejo peón del cementerio
Que me siguió con pico y pala humildemente
Y me miró con la tristeza de un ayuno
Porque había nada
Cuando llegué

NIHIL NIHIL


El mapa de los olvidados
Tiene rastros vegetales
Flores de lirio resecas
Un olor de bodegas catacumbas
Alimenta a larvas se reduce
Sus bordes oxidados se deshacen
Es como tocar sin reverencia una reliquia
El mapa de los olvidados
Son pequeñas manchas minerales
Que puede barrer el viento
Sin lograr generar los nuevos brotes
Siete veces olvidas siete veces
No germina la página blanca no germina
Pero sólo olvidas si estás muerto

VIOLENTA


No tenés la libertad de elegir a tu verdugo.
Todos vienen disfrazados
El cura vejete un poco rengo
La maestra falda ancha sin escote
El obrero grasiento y fatigado
El ingeniero un tanto metódico y suficiente
El carnicero que inyecta la carne la suaviza
El médico que deja a las señoras a su suerte
Incapaz de faltar a su fe
Aunque deba faltarle a su palabra
El que come de buen modo y con respeto
El que se dice ciudadano consciente y pacifista
El que venderá los bienes de su abuelo
El que come como si masticara cartón o pizza vieja
El que reparte una multa si no hay coima
El que dice que nadie trabaje los domingos
El que reparte volantes cinco a cinco
El carcelero que reparte garrote por las tardes
El abogado que te inventa una esperanza
Aquellos que seducen sólo idiotas
Los idiotas que reniegan de sus pares
Aquel que agarra a mordiscos las cebollas
O vende pólizas de vida si estás sano
Los que venden a plazos condominios
Sabedores que se vienen malos tiempos
Tiempos de empleos partidos entre cuatro
De pago precario y sin derecho
Cuando son más dignas las ratas que los hombres
Pues pueden decidir algunas cosas
Tú ni siquiera decides qué te altera
Quién habla mal de vos con resultados
Quién se siente ofendido por la idea que le contrasta
Quién ha de robarse tu laptop tu mochila
Esperas el ataque de tu sombra
El hacha gris bajo penumbra raya
Todas las caras encajan en la noche

VIDA


Extravagante azúcar
Que gusta de las formas filosas del acero 
Y sabe estallar como una fuente
Combustible
Rojo veneno que nunca alcanza a perpetuarse
Contigo el aliento se congela
Todo es materia helada poco a poco
Yo he pensado que eras esperanza
Luego supe que eras callo roto
Las formas del dolor intermitente
Un pocillo de arcilla descompuesta
Estás destinada hacia la lluvia
En ella es posible te disuelvas

GENOMAS


Todas las moscas tienen sangre azul lo sospechaba
Volvía del humedal con densa lluvia
Había derrumbes de arcilla maloliente
Únicamente me ayudaba la paciencia
Y la doble tracción del carro viejo.
Tenía cierta fiebre. Los temblores
De una novela de exorcismos
Duraban un ratito y se calmaban.
Entonces seguía con la marcha.
Al llegar a la ciudad ya no llovía.
Aún no soportaba los oídos
Tenía el mal aliento venenoso
De aquellos que mastican tabaco todo el día.
Pude hacer una pausa a media tarde
Estacioné junto a una plaza de deportes
Y pude disfrutar las maldiciones
De los jugadores salvajes en mejenga.
La fiebre estaba en reposo
El sol debilitaba la tarde sin esfuerzo
Y me quedé dormido sobre el poyo
Pasaron tres horas. Lo supe gracias
A las hormigas que ayudaron.
Decidí volver a casa de inmediato
Y al sentarme al volante estaban ellas.
Setenta moscas azules en siete pelotones
Acomodadas como los pines del boliche
Fractales enfemizos que estorbaban
Peor que un aguacero sobre pista.
Tuve que bajar para espantarlas
No hubo modo de lograr que se alejaran
Entonces tomé un libro nuevo de poemas
Y supe darle uso conveniente.
Maté las setenta en pocos golpes
El parabrisas se manchó de esa sustancia
Los puños de la camisa se empaparon.
Era sangre azul yo no sabía
El secreto de las moscas imprudentes
Tuve que leerlo después por accidente
Varias veces encontré revistas sobre ellos
Los genealogistas de las moscas azuladas
Me hicieron saber que todas las familias
Cuentan ese factor en su linaje.
Mi tatarabuelo era una mosca azul
También su padre.
Estoy seguro que los vecinos de este pueblo
También han descubierto sangre azul en sus raíces
Desde el vendedor de papas hasta el cura
Porque así funcionan las aldeas.
Parece que a nadie le importa lo nocivo de esta plaga 
Que disemina complejos de blancura
Ni nos importa el chance que tengamos
Una trompa de succión como la mosca.
Triste modo de saber la parentela
Que un genealogista diga que provienes 
De las moscas sangre azul cara de higo
Y no puedas saber para qué sirve
Y no sepas qué taras heredaste
Aunque tus primos las presumen como idiotas.
De aquellas setenta moscas aplastadas
Cuántas han marcado mi simiente
Y de qué putas sirve que lo sepa?
No ser mejor vernos de frente
No asumir que tenemos esa sangre 
Si al final es tan común que mancha todo
Y todos somos esa mancha de lo mismo?

ESE PUTA MUERTO MENTIROSO


El muerto dijo llamarse Pablo
Tenía cejas diagonales que caían hacia dentro
Y una nariz redonda negra y grande
En las manos tenía cuatro dedos
Parecía usar guantes todo el tiempo
Sus orejas gigantes y redondas
Su costumbre de jugar de héroe prosistema
Y esas patas flacas fanfarronas
Que gustaban de robar cámara frecuente.
No era cierto. No se llamaba Pablo.
Dicen que era Miguelito. 
Usaba esos pantaloncillos cortos de niñete
Y el maldito ya es casi centenario
Los mismos pantaloncillos rojos todo el tiempo
Sus guantes de mimo insoportables
Y esa novia inútil en problemas.
No soporte más. Busqué tinta
Le dibujé dos balazos en la frente 
Cada uno arriba de las cejas
Parecía un Hellboy en decadencia
Le tracé una x en cada párpado
Cerré el libro
Lo puse al fondo del tarro de basura

ACLARACIÓN AL MARGEN


Le acabo de decir a la señora
Que su marido ha muerto de muerte natural
Estaba un poco gordo y medio calvo
No es mucho tener cuarenta años
Y padecer de artritis y lumbalgia
Es cierto que ha sido precipitada su partida
Mis muchachos sólo venían a cobrarle
Y parece que quiso vacilarlos
Les entregó un sobre gordo
Lleno de algodones y estampillas
y los inocentes cayeron en la trampa.
Fuera de la casa lo abrieron entre ambos
Se sintieron cabreados -qué querían-
Y de vuelta lo hallaron empacando las valijas
Con un kilo de polvo medio oculto
Le han dado una paliza de jolgorio
Parece que le pisaron elefantes
Y el cargador completo sobre el rostro.
No creo que pueda resolverlo el médico
Es difícil: hay pedazos de él por varias partes.
Nosotros recogimos ya lo nuestro
Y el forense dirá lo mismo que nosotros
Que está un poco jodido construirle
No hay que perder tiempo en los detalles.
Los agujeros son rastros de violencia
Y la violencia es natural en estas partes

UNA DE LAS CALLES


Propongo salir a la calle
Cuando estés aburrido
Y decidido a cerrar la novela.
Puedes embriagarte primero
Tomar algo robado
Por ejemplo la vida de un gusano
Ir pateando latas sin prisa
Sentarse junto a un perro callejero
Gastar el tiempo disponible
En cosas importantes para nadie
Puedes hacer la fila del bus y abandonarla
Porque era la ruta equivocada
Y no necesitas ese viaje
Algunos chicos cuentan los carros en la tarde
Uno puede contar idiotas con maría
O dibujarle bigotes y lunares
A todos los perfiles en las redes.
Puedes gastar el tiempo a gusto propio
Escalar por una manzana podrida en la ladera
Buscar oro en la dentadura de un caballo
Vender agua de chicle en los estadios
Nadie venga a rebuznar contra tus cuentas
Ese rol de vagabundo lleva fuego
Has tirado la llave y todo mapa
La libertad es cosa de los gatos
Implica quemar las naves de primero

DE LA BELLA EUTANASIA


Si subes la pared, rompes tus huellas.
Te lanzas del octavo y te revientas.
Te metes unos gramos y alucinas.
Comes dos de azúcar y desmayas.

 

Parecen prohibido los excesos.
No se vale pasarse de la raya
Pero no tienen gracia los esquemas
El tufo a santidad y naftalina.

 

Acaso inevitable ir de frente
Tan sencillo perderse en la tormenta
O enfrentar una bala, alguna guerra

 

Porque cumplir destino debe serlo.
Poner punto final, cortar relato
Entre Hemingway y Bierce, ebrio y profano.

TELE-EVIDENTE


Si pone las noticias
Gusta de dejarlas sin sonido
Gusta de ver los gestos los modales
Esa actitud mediocre repetida
Como el tipo que atiende en el McDonald's

Si llega hasta el bloque de sucesos
Toma fotos del paisaje sin violencia
Y el lugar de la sábana sangrante
Lo reemplaza una fruta gigante una sandía
O la estampa de un conejo humanizado

Si hablan de farándula vomita
Tanto vacío premiado por las luces
Toma una botella de tequila
Donde ha vertido arena de colores
La sacude para verla combinarse

Al llegar los deportes toma un bate
Lo lanza al tragaluz donde se queda
Espera tener noticias del mapache
Pero nada le indica que ande cerca.
Ve un balón girar sobre sí mismo

Entonces busca el control saca las pilas
Las toca con la punta de la lengua
El ácido le quema con certeza
En la tele los rostros hacen muecas
Y él mira como se mira una candela